Introducción a los Conocimientos Básicos de Astrología, I
La astrología,
como bien dice Stephen Arroyo, es un lenguaje de la energía. A través de ella,
podemos interpretar la síntesis energética que baña al ser humano en el momento
de nacer, y que moldeará el devenir de la persona a lo largo de su existencia.
Su comprensión permite a la persona ser más asertiva al momento de tomar
decisiones y, me atrevería a decir, que podrá anticiparse a muchas situaciones
que requieren serenidad y sabiduría.
En esta
primera entrega de Conocimientos Básicos de Astrología, nos enfocaremos en dos
de los cinco determinantes astrológicos de la evolución de la conciencia: los
elementos, los signos, los planetas, las casas y los aspectos.
Los Cuatro Elementos
Los Cuatro
Elementos para la astrología son el Fuego, el Aire, la Tierra y el Agua.
Corresponden a la “sustancia energética de la experiencia (Arroyo, 1972). El
Fuego nos hablará del principio vital, el Aire del mundo mental, de la
expresión y de la interacción. La Tierra de lo tangible y material y el Agua
del mundo de las sensaciones.
Los Signos Zodiacales
Cada signo del
zodiaco por separado viene a ser entonces la manifestación de la energía de uno
de los cuatro elementos, pero "esculpido" por una vibración de tipo
que puede ser Cardinal (principio de acción), Fija (principio de concentración)
o Mutable (principio de flexibilización). Es así como de la interacción de los
cuatro elementos y los tres tipos de vibración resultan los doce signos del
Zodiaco.
Ellos en su
conjunto y utilizando un lenguaje iniciático representan las diferentes fases
de la creación (Aïvanhov, 2005); es así como Aries representa la fuerza inicial, Tauro a esta
fuerza inicial, le confiere materialidad, Géminis la integra, Cáncer a la
cimienta, Leo la hace brillar, Virgo la organiza, Libra la armoniza, Escorpio
introduce la necesidad del cambio, Sagitario canaliza esta necesidad y la
conecta con una esfera superior, Capricornio cristaliza esta materialidad
organizada, Acuario despierta a las corrientes del espíritu y cuando se llega
finalmente a Piscis lo creado se vuelve sutil y conecta nuevamente con el
océano de donde todo procede.
Aïvanhov, O. M. (2005). El zodíaco, clave del hombre y del universo.
Prosveta.
Arroyo, S., & Marshall, J. (1991). Manual de interpretación de la carta
natal. Urano.

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